QUE 5 AÑOS NO ES NADA


El 1 de febrero de 2013 salí de trabajar a las 12 de la noche y …
Y de eso hace ya 5 años ¡cinco!
Y parece que fue ayer.
Y parece que hace siglos.

Al principio de la lesión, cuando conocía a alguien que llevaba en ello más de 5 años, le veía como a un veterano de guerra, curtido en mil batallas, un experto en todo, completamente acomodado a esta situación.
Es verdad que me leo en los primeros posts de este blog y no me reconozco tal cual soy, pero, ahora que los 5 años son míos ¿cuánto hay de verdad en esa “veteranía”? ¿qué ha cambiado en estos 5 años?

Buscando, buscando…

Ya no me comparo constantemente con mi yo andante. No pienso en el antes y el ahora cada vez que voy a hacer algo. Mi cerebro (afortunadamente) se ha creído lo que ha cambiado el resto del cuerpo y lo asume como normal. Ahora hago las cosas y punto.

Ya no me duele Ghana, será porque no me duele mi vida anterior. Al principio, siempre que me veía andando, conduciendo, duchándome, levantándome o acostándome lo hacía en el último entorno en el que lo había vivido con “normalidad”, Ghana. Ahora es un recuerdo muy especial, pero sólo un recuerdo.

Sigo asombrándome cuando veo unas escaleras y no puedo subirlas o bajarlas. Las miro y me da la sensación de que basta con levantarme de la silla y listo. Fácil, ¿no?

Sigo echando de menos hacer pis sin sondas, sin luz, sin accesorios. Levantarme medio dormida del sofá y pasar por el baño sin dar luces ni abrir los ojos para no espabilarme y poder seguir durmiendo plácidamente en la cama.

Me sigo soñando andante. O mixta: un rato en silla y cuando me viene bien me levanto o al revés, voy corriendo y de repente aparece una silla que asumo como mía sin problema.

A veces, cuando recuerdo situaciones pasadas, las veo desde la altura de ahora. Me explico: si pienso en una conversación que tuve con alguien, no la veo desde mi 170cm de pie, sino desde mis ¿150cm? de ahora, mirando hacia arriba.

Como la cabeza no la tengo mal del todo, he vuelto a la universidad y estoy en 3er curso de una nueva carrera que se ha convertido en una pasión: Nutrición Humana y Dietética. Y hago planes para el futuro, dejando atrás la economista que un día fui.
Con todo y con eso, me llevan los demonios cuando el cuerpo no me da para todo lo que le pido, claro que, si pienso en todo lo que hago, creo que hay mucho bípedo que no tira ni la mitad… y también hay que tener en cuenta que mis compañeros ahora tienen 20 años, que ya es jugar con ventaja… aun así, me llevan los demonios…

Tengo un nuevo sobrino, Carlos, que es el juguete de la familia y está encantado cuando puede montar en la silla con su prima, y más aún si puede conducir la “moto” de la tía por Madrid Río.

Y mi sobrina Laura, que hace 5 años era una niña de 8 a la que no sabíamos cómo decirle lo que me había pasado, para que no sufriera, ahora es una adolescente encantadora de 13, que está creciendo bonita por dentro y por fuera y que cuando va un “cojo” al cole a hablar sobre lesión medular, les explica a sus compañeros que “eso es como lo que tiene mi tía” …

Y también está Nora, que acaba de llegar hace apenas un mes y me ha hecho una tía-abuela feliz.

El mundo sigue girando a la misma velocidad de siempre y yo estoy un poco más lenta, o un poco fuera, o ambas cosas, no sé. Y la mayor parte del tiempo no me importa.

Y aunque a veces me siento más sola, sé que estoy mejor acompañada.
Y mi núcleo duro es más duro y más compacto y el trapecio con red da menos vértigo.

Echo de menos el mundo fácil de acceder a cualquier sitio, de caber en cualquier lado, el mundo sin equipajes infinitos de complementos de celulosa y sondajes, el mundo de poder ir sola a la consulta del médico, de ¿me permite pasar? a mi asiento en el cine o en el autobús, de subir y bajar del coche en 2 segundos, de no tomarme como algo personal que alguien aparque sin tarjeta en un sitio reservado (o con tarjeta y sin minusvalía), el mundo sin dolor ni espasticidad…

Pero he aprendido a dejarme llevar (un poco), a disfrutar de lo que tengo, a no dejarme plumas en batallas que no puedo ganar, a dejar ir lo que no quiero o no me quiere, sin dolor. He aprendido que soy una gran corredora de fondo, llego a (casi) cualquier sitio. Y cuando no, pues se pide ayuda y punto, sin dramas.

Escribo menos en el blog, mucho menos, es verdad. Pero es que entre rehabilitaciones, trabajos, presentaciones y exámenes no me da la vida. Y es que ahora todo parece más normal, (aunque muchas veces sea más bien para-normal).

Hoy hace 5 años. Desde luego, la ocasión merecía un pequeño hueco en la agenda.

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20 Respuestas a “QUE 5 AÑOS NO ES NADA

  1. 5 añazos. Ha cambiado todo y no ha cambiado nada. Siempre lo hemos comentado, Manolo siempre lo repite, la bala no tocó lo importante de ti, no te quitó ni la curiosidad, ni las ganas ni la fuerza, aquí seguimos…

  2. Pingback: Cinco años no es nada | midtoad's messages·

  3. Bueno, en mi caso ya llevo más de seis años de lesionado, al nivel C5, pero aún así comparto la mayoría de vuestros sentimientos. Saludos desde Canadá!

  4. Hola Ana:
    yo soy acompañante de discapacitada, cada vez que leo tus escritos me emociono muchísimo, nos vemos identificados en parte, nosotros somos mucho mas mayores, el accidente de mi mujer fue el 9 de Septiembre de 2015, hay muchas cosas que no podemos hacer pero muchas mas que si , estamos aprendiendo a ver esas cosas, por ejemplo la piscina . es un medio muy apropiado y aunque da pereza en invierno nos beneficia mucho a los dos, ella se mueve sin peso muy naturalmente en este medio, cuando vamos a Santander hay unas piscinas muy buenas con buenos monitores maravillosos allí hemos conocido a tras personas como nosotros y muy luchadores. Por favor no dejes de escribir, no ganaras el premio planeta pero para nosotros mucho mejor.
    Estamos en Palencia y te seguimos gracias sobre todo a Mariangeles Pocero la psiquiatra de Toledo.
    Sigue sigue no pares…

    • Hola José y Elia
      ¡Qué bien leeros y saber que estáis con ganas y con ilusión! ¡es tan tan importante!
      Gracias por estar ahí y por compartir conmigo. Prometo intentar escribir más a menudo, no será por cosas que contar, desde luego, una lesión da para mil historias y mil reflexiones, vosotros lo sabéis muy bien
      Me alegra mucho poder ayudaros, aunque sea sólo un poquito
      Un abrazo

  5. Me encanta leerte, me encanta que sigas asi y ya sabes que prefiero a esta hija que a la otra hija que tenia…… Eres mas nuestraaaa, te quiero

  6. Querida Cristina, han pasado cinco años desde aquella fatídica madrugada, recuerdo nítidamente todo los momentos que sucedieron a partir de la misma; el miedo, la incertidumbre, la esperanza… estabas tan lejos…
    Cuando llegaste a Madrid, al hospital en esa fría noche de enero, envuelta en una manta roja, agotada y Manolo pegado a ti… la ansiedad cuando preguntaba a los médicos, no querer creer lo que parecia que era una certeza…
    De entre todos los recuerdos de esa noche y los siguientes días, hay un sentimiento que tuve entonces y que sigo teniendo ahora, sabía que tú lo superarías, que la fatalidad no iba a poder contigo, que costase lo que costase traspasarías todas las barreras y seguirias adelante…que serías feliz, que volverías a ser feliz …
    Crustina, te admiro y te quiero.
    Feliz Aniversario!

    • Queridísima Paca, yo recuerdo desde el momento en que volví a veros ese amor que nos rodeaba, ese amor que sentía y que me hacíais sentir. Aquello tiró de mí y tiró de vosotros, y es algo tan fuerte que nos sostiene en los momentos de duda, de confusión y dolor. Lo más importante de mi vida quedó claro en aquel momento. No pensé en nada que no fuerais vosotros y que no fuera luchar por salir adelante. Y cinco años después aquí seguimos, sin desgaste, porque lo esencial se nos hizo visible a los ojos y nosotros sabemos aprovechar una buena oportunidad… 😘😘😘

  7. No se si la fuerza que tienes siempre estuvo ahí o en determinadas circunstancias esa fuerza aparece -como un instinto de supervivencia- en cualquier caso tú has sabido cómo rodearte de cosas/situaciones que te hicieran feliz para contrarrestar “otras tristezas” .Donde antes había una carrera con piernas ahora hay una carrera de “Nutrición “ que te lleva a otras metas , lo importante es tener la inteligencia para saber cambiar y acomodarse a nuevas situaciones.
    Me alegro mucho .

    • ¿qué te puedo decir? supongo que la fuerza está pero no aparece hasta que no la necesitas. A veces pienso todo lo que hubiera podido hacer de haber sabido lo que tenía dentro, pero la comodidad, la inseguridad… ¡qué sé yo! como dices, lo importante es darse cuenta y saber adaptarse para seguir adelante disfrutando. Un beso Cruz

  8. Te leo y es como si el amor y el orgullo no me cupieran dentro. Tengo que suspirar para hacerles hueco!!! TE QUIERO CRIS.

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